lunes, 27 de julio de 2009

La lectura es la puerta de entrada al conocimiento

Si queremos enseñar a pensar a nuestros hijos, antes tenemos que enseñarles a usar la imaginación. Inventar cuentos tiene el poder de estimularla. La imaginación actúa como soporte del pensamiento y cumple tres funciones: revive las experiencias pasadas, proyecta el futuro y potencia la creatividad.

En el momento de inventar un cuento y de dar con un relato atractivo, no es necesario elaborar una historia con un sólido argumento; confía en tí, en tu capacidad de improvisación y en tus propios recursos para encontrar la historia capaz de hacer sonreir a tu hijo.
Y recuerda... no sólo tienes que inventar tú los cuentos, deja que tu hijo lo haga contigo, le encantará participar.